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lunes, marzo 1

Historias acerca de alguien (primera parte)

Mirando a través de la ventana, esperaba la lluvia. Ella miraba extrañada. "¿Hoy querés que llueva de nuevo?" le preguntó. "Me gusta que haya lluvia cada tanto" contesto él, y la miró a los ojos. Mirar a las personas a los ojos, era algo ya instivo en él. Mirando a los ojos de una persona, descubre rasgos de su persona... aunque hasta el día de hoy, nadie le cree... y, hasta el día de hoy, nunca se equivocó en lo que vió.


Ella le agarró la mano, y él se dejó llevar. Esa relación extravagante, con sus manías extravagantes. Sentarse en la mesa, mirarse y hablar de ellos.


Sentarse en la mesa, quizás compartiendo una comida, mates, él un café y ellá un té, lo que sea. Eran solo excusas, ellos se sentaban a estar juntos, ya que durante la semana se les complicaban los tiempos. Mirarse, porque, como especifiqué arriba, era una actividad fascinante para él (jugar a interpretar los pensamientos de la otra persona, anticiparlos), y para ella, era divertido, y a la vez interesante, jugar con su cabeza. Y hablar... hablar lo era todo.

Ella:- ¿A qué le temés?
Él:-(se toma unos segundos) ¿A qué le temo? Supongo que a perder a la gente que quiero.
Ella:- Sí, bueno, como todos. Pero VOS, ¿tenés algún miedo?
Él:- ¿Eh?
Ella:-(se golpea la frente) Sí. Vos. ¿A algo le tenés miedo que te concierna a vos, y sólo vos?
Él:- Es una pregunta complicada. Nunca me puse a pensar en si hay algo a lo que le temo. Aparte de lo que te dije primero... no se me courre nada.
Ella:-(Interrumpiendo) Bueno, pero... por ejemplo. ¿Miedo a morir?
Él:- Seguro que llegado el momento lo pensaré. Hoy por hoy, estoy bien de salud.
Ella:- Pero puede que mañana te pase algo.
Él:- Pero que amor que sos.
Ella:- ¿Viste? Igual, contestá.
Él:- No sé. Así de simple es, me tendría que pasar.
Ella:- Mmm.... Bueno, otro ejemplo más realista. ¿Miedo a caer desde un edificio alto?
Él:- Puede ser. Recordá que siento un cosquilleo en los pies simplemente mirando edificios altos desde el suelo.
Ella:- Eso entraría en fobia quizás. Pero bueno... o sos muy valiente, o quiero mucho a un estúpido.
Él:- Me caías mejor cuando te intrigaban mis respuestas. Ahora me tomaste demasiada confianza.


Ella rió, y lo abrazó. Empezaron a caer gotas afuera. Él miró afuera y vió como, lentamente, empezaba la lluvia a tomar intensidad. Ella lo retuvo, le gustaba hacerle esas preguntas, ver que se complique solo, y aprender tanto de esa persona. Él le dijo "No te preocupes, en otra ocasión ya podremos seguir hablando de mí".

7 comentarios:

Juan Manuel. dijo...

Muy buen texto =)
Buena semana para vos, te sigo.

Un abrazo!

Adriano dijo...

Muy buena historia, bien contada.
Es verídica?

nati dijo...

Me gustó. Me puse a pensar, a qué le tengo miedo? En el coso ese de las preguntas me preguntaron y dije: a perder a los que quiero. ¿Y que me concierna a mí? Creo que nada. MIEDO. Sí verguenza, o cosas así. No tengo miedo a morirme. No tengo miedo a que me roben, me daría bronca. No tengo miedo a que me maten, no le tengo miedo a los fantasmas (curiosidad). Seguiré pensandolo. Besos y gracias por hacerme pensar con sólo leerte!

Julián dijo...

Juan Manuel: Igualmente, y bienvenido!

Adriano: Nótese que no usé sinónimos ni palabras relacionados para hablar de "Él" y "Ella". Fue por motivos de énfasis.

Si es verídica? Creo que en realidad ese día no llovió, solo estuvo nublado, pero me di el lujo de alterar el pasado.

Nati: Bienvenida! ¿En serio te hice pensar tanto? Me alegro, es un efecto secundario que me gusta lograr. Preparate para cuando tenga ganas de escribir la segunda parte que te va a gustar =)

Lucy Shaim Woods. dijo...

las miradas pueden decir más que mil palabras. Muy lindo lo que escribis juli, Un beso te sigo.

Jime dijo...

Muy bueno todo lo que escribiste! La verdad que yo soy una más de las que piensan que con una mirada decís muchas cosas.
Me gusto y espero la otra parte :)
Un beso Julián..

Iris dijo...

Me gustó cómo lo contaste :)
Como nati dijo más arriba, cuando me preguntan a qué le tengo miedo la respuesta que doy es siempre "perder a los que quiero", porque de sólo imaginarme perder a mi hermana, a mis papás, a mi mejor amiga, a mis abuelos, etc... se me llenan de lágrimas los ojos, lo juro. Y para mí me concierne indirectamente, porque siento que sin alguno de ellos, simplemente no podría vivir.